Juan B. Justo: La vigencia del pensamiento del líder socialista que vivió en Junín

Fue fundador de la Biblioteca Popular que lleva su nombre en nuestra ciudad donde vivió entre 1899 y 1904. También fue impulsor y creador de la Sociedad Cosmopolita de Trabajadores y del primer establecimiento de salud público juninense: el Hospital de Caridad, posteriormente bautizado como “San José”. Ejerció también su profesión de médico y fue uno de los profesionales que atendía a los asociados de la Alianza Francesa. Fue uno de los fundadores de la Cooperativa de consumo crédito y vivienda “El Hogar Obrero”




El 8 de enero de 1928 fallecía Juan B. Justo, cirujano, legislador, fundador del Partido Socialista y del diario “La Vanguardia”. Justo llegó a Junín en 1899 y vivió aquí hasta 1904. Su primer hecho importante fue la creación del Centro Social Democrático, algo que nuestra localidad no tenía. Fundó una biblioteca, que posteriormente, y hasta el presente se llama Biblioteca Popular “Juan B. Justo”.. En 1901 creó la Sociedad Cosmopolita de Trabajadores y en 1902 el Hospital de Caridad, primer establecimiento sanitario de Junín. El domingo 26 de agosto de 1900 se funda la Biblioteca del Centro Social Democrático. Su primer presidente fue el doctor Juan B. Justo, dos años después cambia el nombre por el del fundador del partido Socialista.

Vale mencionar que la Casa del Pueblo funcionó por primera vez en Francia y Belgrano y unos años después –desde la década del ´30- se adquirió el actual inmueble en calle Carlos Pellegrini

Justo eligió Junín tras considerar que en esa época era el lugar más progresista y el de más futuro. La llegada de la primera locomotora el 13 de mayo de 1884 y la instalación de los talleres ferroviarios el 30 de octubre de 1886, fueron los motivos básicos en un marco de explosión demográfica que triplicó el número de habitantes de la población.

El fundador del socialismo argentino necesitaba elaborar el “Programa Socialista del Campo”. Consideró que Junín representaba el pueblo ideal. Aquí ejerció en general su profesión de médico siendo también el médico de la Alianza Francesa. También compartió la actividad política.

En 1899, Justo se casa con Mariana Chertkoff (foto) una joven inmigrante rusa de origen judío. La pareja se instala en Junín, donde residirá hasta 1904. Los dos primeros hijos del destacado político argentino son juninenses, nacidos y criados en esta ciudad. Residieron en la casa de calle Rector Alvarez Rodríguez 76-80. Mariana Cherkoff fue nombrada vocal suplente de la Sociedad de Beneficencia del Hospital de Caridad, el 18 de marzo de 1903. Luego de su partida, se establecen en Buenos Aires y tienen dos hijos más. Más tarde se traslada a Morón y dan a luz a dos nuevos bebés. Mariana falleció en 1912, al dar a luz al séptimo hijo de la pareja.

1904 será muy importante para el Partido Socialista. Será electo por el barrio de La Boca el primer diputado socialista de toda América, el doctor Alfredo Palacios. Este hecho y la designación de Justo como profesor titular en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, provocan el traslado de la familia desde Junín a dicha ciudad.

En 1905, funda junto a otros once compañeros del Partido la Cooperativa de consumo crédito y vivienda “El Hogar Obrero”.

En 1920, Justo se casa con la joven doctora Alicia Moreau -hija de refugiados franceses de la Comuna de París- veinte años menor que él, con quien tendrá otros tres hijos y compartirá su pasión por el socialismo y su interés por los temas médicos.

En las elecciones de 1924, a las que el radicalismo concurre dividido entre los personalistas, partidarios de Yrigoyen, y los antipersonalistas, partidarios del entonces presidente Marcelo T. de Alvear, Justo, a los 59 años, resultó electo senador por la capital. Uno de sus primeros proyectos fue el que solicitaba la separación de la Iglesia y el Estado, desatando una fuerte polémica con las bancadas radical y conservadora que se opusieron a que fuera considerado sobre tablas. Para 1926 el Partido Socialista contará con una bancada de 26 diputados nacionales y dos senadores.

El 23 de enero de 1927, Justo inaugura en la ciudad de Buenos Aires la Casa del Pueblo -su antecedente había tenido lugar 27 años antes con la creación de la actual Casa del Pueblo en Junín-. Sería una de sus últimas alegrías, casi exactamente un año después, el 8 de enero de 1928, mientras pasaba una temporada de vacaciones en compañía de su esposa Alicia y sus hijos, en su quinta de Los Cardales, Juan B. Justo moría de un síncope cardíaco.
























SU LEGADO EN JUNIN EN EL TIEMPO Y EN ESTE SIGLO XXI

Noventa años después, y cuando Junín comienza a transitar una especie de cuenta regresiva hacia el bicentenario local, a diez años que restan de ese hito histórico, el legado de Juan B Justo sigue siendo una impronta para esta ciudad que él eligió porque creía como un lugar pujante y lo que siguen siendo el faro para todos aquellos que han sido sus herederos políticos a lo largo de este tiempo, acompañando a la clase trabajadora y a los sectores más vulnerables, quienes transitaron la Casa del Pueblo, con apellidos históricos que marcaron momentos fuertes y que son luchadores en mantener la llama y el fuego de la vida de Justo en Junín: Maltese, Mirambell, Manacorda, entre tantos otros.

“La Equidad, La Cosmopolita, La Casa del Pueblo y la Biblioteca consttiuyeron el fuerte legado de Justo en ese momento y cuyos principios deben seguir estando vigentes más que nunca en este tiempo y en camino de los diez años que nos separan hacia el Bicentenario, como uno de los legados más fuertes que tenemos”, se destacó desde la agrupación política municipal “Junín Bicentenario” al reflexionar sobre esta fecha.

TRAYECTORIA POLITICA

En ese año 1912, en el marco de la limpieza electoral impuesta por la Ley Sáenz Peña, es electo diputado nacional. En el parlamento se destacará como orador y por la cantidad de proyectos presentados, casi todos ellos vinculados a los derechos de los trabajadores.

Durante la protesta de los chacareros que pasará a la historia como “El grito de Alcorta” en la provincia de Santa Fe, y de la cual surgirá la Federación Agraria Argentina, se lo encuentra como uno de los principales oradores. “Sólo el Partido Socialista ha tenido hasta ahora algo que decir sobre la política agraria. El Partido Radical calla por completo a este respecto, limitándose a sus promesas de honradez y de moral. Un partido puede ser tan bueno como infecundo en la vaguedad de sus intenciones”, destacó.

A lo largo de los años la perseverancia y la conducta coherente de Justo habían logrado la incorporación de valiosas figuras al socialismo como Nicolás Repetto, Augusto Bunge, José Ingenieros, Leopoldo Lugones, los hermanos Enrique y Adolfo Dickman, Alfredo Palacios y Mario Bravo.

El Partido Socialista obtendrá a partir de 1912 triunfos electorales sucesivos, superando en varias ocasiones al radicalismo. En 1913 logró su primera banca en el senado en la figura de Enrique del Valle Iberlucea.

En mayo de 1916, mientras salía del local de La Vanguardia junto a su amigo y compañero, el doctor Enrique Dickman, un desconocido se le acercó y le disparó un tiro. El disparo impactó gravemente en una de sus piernas. Con la herida todavía abierta y, tras recibir las primeras curaciones, se presenta en el Congreso y participa en el debate del día.

En 1918, frente a las protestas de los estudiantes de Córdoba que piden una profunda reforma universitaria, el Dr. Justo apoyará sus reclamos desde el parlamento.

Los graves hechos conocidos como la Semana Trágica de 1919, encuentran en Justo una vibrante condena y el pedido de investigación para los responsables de la represión policial y parapolicial. En ese mismo año viaja a Europa para participar de las reuniones de la Segunda Internacional en Berna y Ámsterdam como representante de todo el socialismo sudamericano. A su regreso, dicta tres conferencias sobre la Revolución Rusa que publica en un volumen bajo el título El momento actual del Socialismo, donde condena los métodos de los bolcheviques y llega a la conclusión que el modelo soviético no es viable para la Argentina.

En las elecciones de 1924, a las que el radicalismo concurre dividido entre los personalistas, partidarios de Yrigoyen, y los antipersonalistas, partidarios del entonces presidente Marcelo T. de Alvear, Justo, a los 59 años, resultó electo senador por la capital. Uno de sus primeros proyectos fue el que solicitaba la separación de la Iglesia y el Estado, desatando una fuerte polémica con las bancadas radical y conservadora que se opusieron a que fuera considerado sobre tablas. Para 1926 el Partido Socialista contará con una bancada de 26 diputados nacionales y dos senadores.

INVESTIGADOR E INNOVADOR

Juan Bautista Justo, el destacado cirujano, precursor de las ideas de izquierda en Argentina y fundador del Partido Socialista, nació en el barrio de San Telmo en Buenos Aires, el 28 de junio de 1865. Su padre, don Felipe Justo, se dedicaba a las tareas agrícolas.

En lo profesional también se destacó de manera relevante. El doctor Justo era un gran investigador y un innovador. Introdujo en nuestro país las prácticas antisépticas en las operaciones quirúrgicas y el uso de la cocaína como anestésico. Por sus investigaciones, la Facultad de Medicina lo premió con la medalla de oro, y le otorgó, además, un viaje de estudios por las principales capitales europeas. Tenía apenas 23 años.

En 1890, regresó al país y fue designado jefe de sala del actual hospital Ramos Mejía y profesor de Clínica Quirúrgica en la Facultad de Medicina.

También en el convulsionado año 1890 se incorporó a las filas de la Unión Cívica, que preparaba su revolución contra el gobierno de Juárez Celman. Justo se oponía al uso de la fuerza. Propuso como método de lucha una huelga de contribuyentes y trabajadores. Prefería la resistencia civil no violenta y decidió intervenir en la Revolución del Parque sólo como médico.

LA VANGUARDIA Y EL SOCIALISMO EN ARGENTINA

Con este estímulo y sus convicciones por delante, en abril de 1894 fundó junto a un grupo de compañeros de ideas entre los que se contaban Augusto Kühn, Esteban Jiménez e Isidro Salomó, el periódico socialista La Vanguardia. Para afrontar los gastos vendió el coche que utilizaba en sus visitas de médico y empeñó la medalla de oro que le había otorgado la Facultad de Medicina. Justo escribía en el primer editorial de La Vanguardia: “hay que construir una alternativa política al pillaje y la plutocracia. Los Pereyra, los Unzué, los Udaondo, tan ricos que no tendrían por qué robar, son hoy los preferidos para los altos puestos públicos por los otros ricos, cuya única aspiración política es que sus vacas y ovejas se multipliquen sin tropiezos”.

En 1895, viajó a los Estados Unidos. A su regreso publicará dieciocho notas en La Vanguardia referidas a sus impresiones sobre el país del norte. En la primera de ellas dice que “es en Norteamérica donde el capitalismo se desarrolla hoy más grande y más libre. Es aquí pues donde conviene estudiar su evolución”.

El periódico La Vanguardia se había transformado en el ámbito natural de reunión de los socialistas de Buenos Aires. Fue creciendo la necesidad de crear un partido propio que expresara estas ideas y las llevara a la práctica. Así nació en 1896, bajo la inspiración de Justo, el Partido Socialista, que proclamaba en su carta orgánica: “El Partido Socialista es ante todo el partido de los trabajadores, de los proletarios, de los que no tienen más que la fuerza de su trabajo; las puertas del partido están, sin embargo, abiertas para los individuos de otras clases que quisieran entrar, subordinando sus intereses a los de la clase proletaria. Lo que es importante es patentizar nuestra independencia de todo interés capitalista o pequeño burgués”.

























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