Por: Rody Moirón _____________________________________________________________ Don Verbeno Peña Escudero fue un andaluz corpulento, con un vozarrón envuelto en una densa barba y un hábito jovial y generoso. Vivía en la costa sur de la laguna de Gómez, en una solitaria casilla de madera, junto a un embarcadero que él mismo había construido. Todos los viernes por la noche recibía a un grupo de amigos con los que conformaba un círculo cerrado, que se reunían para cenar. Entre los que frecuentaban el encuentro se hallaba lo más encumbrado de la sociedad de Junín. Concurrían: Petaco Marroquí Calzado, el dueño de la mayor zapatería de la ciudad, Claro Watson, un hijo de galeses que era el jefe de la policía, el juez Esponso Igualitario y su pareja Raimundo “finta veloz” Volado, ex boxeador, Salvador Moratorio, el jefe de la Oficina de Hacienda y Pedro Fratachini, un peón de albañil que era considerado el más prolífico poeta de la zona. Don Verbeno agasajaba a sus amigos con un ...