Antes y después del 26 de julio de 1952, la ciudad que la vio crecer se volcó a las calles en una sucesión ininterrumpida de homenajes, misas, muestras de afecto y procesiones de antorchas. La salud de Eva Perón puso en vilo a toda la Nación y, por supuesto, Junín —la ciudad que la vio crecer, dar sus primeros pasos artísticos y desde cuya estación tomó el tren hacia la Capital Federal para transformar la historia del país— se vio profundamente conmovida. Durante aquellas semanas de 1952, la ciudad detuvo su marcha habitual para unirse al duelo nacional a través de solemnes actos cívicos y religiosos. Las páginas del diario La Verdad dan testimonio del sentir popular de aquellas jornadas históricas. Nota del diario La Verdad del 28 de julio de 1952, Hemeroteca Archivo Histórico Municipal de Junín El presagio de julio: cadenas de oración y misas por la salud de Evita Los actos de apoyo y devoción comenzaron desde los primeros días de julio. El viernes 2 de ese mes, la Delegación Regiona...