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Talleres ferroviarios: El orgullo juninense que apenas superó el siglo de existencia

Construcción de vías en los talleres sobre la actual Jean Jaures, hacia los primeros años del siglo XX.
Puerta Norte, sobre J. Jaures hacia 1910
En la historia de Junín uno de los capítulos de mayor trascendencia y que significaron un acontecimiento de extraordinaria repercusión aportando un cambio sustancial en la ciudad fue la apertura del pequeño taller mecánico del Ferrocarril Pacífico en la tarde del 30 de octubre de 1886.
El ferrocarril sirvió como principio y base del progreso. El pequeño taller comenzó dando rápidamente sus frutos. Mientras iba ensanchándose y abría sus puertas a hombres de trabajo, el entonces pueblo de Junín adquiría categoría de centro de población.
Las ampliaciones que se realizaban cada año, en los talleres en virtud de las exigencias del mejor servicio, trazaban nuevos rumbos al viejo Junín, ya que reclamaban la ocupación de más trabajadores.
En el lugar donde se levantó el Fuerte Federación en 1827, por el Comandante Escribano, comenzaba también a gestarse un nuevo perfil como centro de población de importancia.

En ese transcurrir de los años, aquel Fuerte Federación había ya tomado el nombre de Junín. La llegada de la primera locomotora el 13 de mayo de 1884, se festejó jubilosamente como un hecho de real importancia, pues significaba para los lugareños el comienzo de una era de prosperidad y bienestar.
El factor primordial que operó en el engrandecimiento de Junín, fue la instalación de un pequeño taller de 1886, que posteriormente se convertiría en los grandes talleres ferroviarios.
La planificación estudiada sobre el lanzamiento del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico que se conoció a través de la sigla BAP, ordenaba la creación de un taller con asiento en la localidad de Junín que comienza sus actividades un día sábado 30 de octubre con el servicio contratado de nueve operarios que sesenta días más tarde pasan a convertirse en 51 trabajadores.
La población de Junín en aquel entonces era de 8 mil habitantes, debiendo señalar que su progreso corría paralelo al crecimiento y funcionamiento del ferrocarril y sobre todo al empuje económicoqye a través de los salarios expandía sobre la vida diaria de la incipiente ciudad. Un taller que año a año adquiría mayor importancia y exigencia de mano de obra.
Es de destacar sobre la importancia del aspecto económico que aportaron los talleres ferroviarios, que en 1906, dos décadas después y año en que se comienza el remodelamiento de sus instalaciones, con edificaciones que aún persisten, tenía contratados a un número de 1.600 operarios que tenían un promedio de sueldos mensuales de 150 mil pesos.
Locomotoras a vapor en los talleres ferroviarios, hacia 1910.

Importancia económica

De los ocho mil habitantes en 1886 a los 22.892 de 1906 resulta una diferencia a favor de 15 mil habitantes que debe atribuirse a la afluencia de ferroviarios y sus familias. En diciembre de 1911 el número de operarios era de 2.668, en el mismo mes de 1916 era de 2.700 y en 1921, de 2.900, oscilando las erogaciones mensuales entre 260 mil y 400 mil pesos moneda nacional. La población aumentaba paralelamente ya que en 1916 era de 38.800 y en 1921, cerca de 45 mil.
Y a medida que el ferrocarril iba extendiendo sus líneas, crecían las exigencias de aumentar su material rodante. Se efectuaron nuevos ensanches entre los que cabe mencionar la extensión del edificio de Herrería  y el nuevo local de fundición de hierro y bronce. Al final de 1926 contaba con todos los edificios necesarios e instalaciones para Carpintería, Fundición, Ajustaje, Usina Eléctrica, Herrería, Calderería, Tornería, Pinturería, Aserradero, etc.
Otro hecho significativo ocurrió el 26 de abril de 1926 por el cual en virtud del convenio celebrado entre la empresa y la Unión Ferroviaria se procedió a la implementación del escalafón. Como consecuencia de la aplicación inmediata de dicho convenio se hizo el ajuste de salarios. En diciembre de ese año, el número de trabajadores alcanzó los 3.500 y la empresa abonaba mensualmente 650 mil pesos.
En 1936 Junín había llegado "a la mayoría de edad". La afluencia continua de hombres de trabajo repercutió en su transformación. Y es así que el progreso económico alcanzó vastos sectores del quehacer industrial y comercial que a su vez originaron nuevas fuentes de trabajo que produjeroin un avance en las distintas feses de la vida de la ciudad.

Evolución

Desde sus comienzos los Talleres Junín fueron afectados a la reparación de locomotoras y grúas a vapor, coches de pasajeros y vagones. Posteriormente con la incorporación al sistema de tracción ferroviaria de los motores de combustión interna y diesel, en la década del ´30 se fabrica en los talleres la carrocería del primer coche motor del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico a la cual se le acopló un motor Leyland expresamente importado para ese fin.
Un hecho de alcance internacional como la Segunda Guerra Mundial marca una etapa singular en la vida de los talleres ferroviarios Junín pues se definió una característica de producción que se mantuvo hasta el cirre de los mismos en los primeros años de la década del ´90: la importancia de los repuestos restringidos por requerimiento del conflicto bélico y las dificultades de su transporte por carencia de bodegas obligó a incrementar la producción de repuestos, incluso herramientas, con no pocas dificultades por la carencia de materia prima esencial, lo que obligó a la puesta en marcha de técnicas no ortodoxas, pero sí eficaces para poder superar el trance, como así también para la recuperación de materiales y herramientas.
El centenario de los talleres, celebrado en octubre de 1986, encuentra al siguiente plantel directivo:
Jefe Departamento Mecánica: Diego González.
Jefe Talleres Junín: Eridé Luis Rinaldi.
Jefe Programación y Produccíón: Juan Dall'Ochio.
Jefe Producción: Beltrán Dufour.
Jefe de Reparación: Juan Behety.
Jefe Aprovisionamiento: Rubén Biagotti.
Jefe Programación: Hugo Moreno.
Jefe Mantenimiento y Servicio Auxiliar: Omar Calderoni.
Ayudante Producción Coches: Antonio Cengia.
Ayudante Coches Motores: Rubén Bannon.
Ayudante Fabricaciones: Ing. Jorge Pérez Espejo.
Jefe Despacho: Reynaldo Angelucci.

Jefes de los talleres

1886-1906: F. Colin York (Jefe Mecánico).
1908-1927: Robert Allen (Jefe Taller Locomotoras)
1915-1927: Francisco Bennet (Jefe Taller Coches y Vagones)
1928-1931: Enrique Beckwith (Jefe Talleres)
1932-1939: Andrew H. Black (Jefe Talleres)
1940-1950: Patricio J. Murphy (Jefe Talleres)
1951-1952: Nicolás Yorio (Jefe Talleres)
1953-1954: Ing. Bernardo Schwartz (Jefe Talleres)
1954-1964: Carlos Caruso (Jefe Talleres)
1965-1969: Ing. Roberto Straface (Jefe Talleres)
1968-1969: Ing. Oreste Cosentino (Jefe Taller Coches -sectorizado-)
1969-1970: Pedro Mendiburu (Jefe Taller Coches -sectorizado)
1969-1970: Ing. Ariel Miranda (Jefe Talleres Fabricaciones Varias)
1969-1970: Ralph Jackson (Jefe Talleres Coches Motores)
1970-1980: Nicolás Marotta (Jefe Talleres)
1981-1985: Pedro I. Mendiburu (Jefe Talleres)
1985-1992: Eridé Rinaldi (Jefe Talleres)

Los talleres, un olvido de 20 años


Tras la liquidación, practicamente genocidio del sistema ferroviario en el país, que significó en los años 1990-2000 el gobierno neoliberal de Carlos Menem, los talleres Junín que fueron unos de los primeros en latinoamérica por su importancia, características y envergadura, quedaron en el ostracismo. Los vagones tirados por el predio eran meros espectros de lo que en otro momento fue el orgullo nacional y que en Junín significó una importantísima fuente de trabajo y desarrollo.
Estas fotos recuerdan lo que fueron 20 años de olvido de las 32 hectáreas del predio:
























Comentarios

  1. adonde puedo conseguir + info de enrique beckwith y j. beckwith? al parecer eran parientes con mi abuelo emmerson

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    Respuestas
    1. Diana, cuando mi padre era jefe de personal y secretario del Ing. Jefe Mecánico, tuvo muy cercana relación con el Ing. Harry (Enrique J. ) Beckwith. Era un encanto de hombre. Había sido en una época pastor protestante. Su señora tuvo allá por 1945 un ACV y quedó hemipléjica. Recuerdo que su chalet del FCBAP en Paz y Newbery de Junin se incendió alluscaré algún dato de la última esposa y te los enviaré.
      Gerardo Doyle

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    2. Diana, cuando mi padre era jefe de personal y secretario del Ing. Jefe Mecánico, tuvo muy cercana relación con el Ing. Harry (Enrique J. ) Beckwith. Era un encanto de hombre. Había sido en una época pastor protestante. Su señora tuvo allá por 1945 un ACV y quedó hemipléjica. Recuerdo que su chalet del FCBAP en Paz y Newbery de Junin se incendió alluscaré algún dato de la última esposa y te los enviaré.
      Gerardo Doyle

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