Morse en 1963: radiografía de un pueblo de hombres de trabajo, fe en el progreso y memoria viva
Al cumplir 53 años de historia, la crónica periodística retrató el andar cotidiano de la localidad, rindiendo tributo a sus pioneros del campo y rescatando las voces, los comercios y las instituciones que impulsaban su desarrollo.
En mayo de 1963, al conmemorar 53 años de su nacimiento urbano, la comunidad de Morse ofreció una estampa clara de crecimiento, caracterizada por la tranquilidad de sus calles arboladas, la laboriosidad de sus vecinos y una decidida vocación de progreso colectivo.
Calle de la localidad en la década de 1960 y 1970Los pioneros que transformaron la tierra
El repaso histórico del pueblo exige volver la vista hacia los primeros pobladores rurales que sentaron las bases productivas de la zona:
Cornelio C. Villafañe: Primer poblador del campo "La Vencedora", recordado por su inteligencia y probidad, quien fuera delegado municipal e integrante de instituciones bancarias.
Francisco Pagella y Ana Castino: Matrimonio de férrea voluntad que fundó la histórica colonia agrícola que continuaron sus hijos José, Camilo y Sixto Pagella.
Miguel y Cayetano Guruceaga: Hermanos procedentes de Chivilcoy afincados en la zona desde 1882.
Andrés Azcune: Pionero que trajo desde Rojas los primeros árboles de paraíso para la plaza pública de Junín.
Andrés Colnago: Vecino de origen milanés, considerado un verdadero propulsor de las faenas agropecuarias.
José, Francisco y Ramón Frene: Hermanos que dieron a sus campos un importante impulso productivo.
Otros referentes del campo y la comunidad: Entre los antiguos pobladores y productores se destacaron Ignacio Tellería, Ángel Izurrieta, Ítalo Spreafichi, Francisco Iparraguirre, Vicente Ghigliotto, Avelino Costales, Juan G. Garbarini, Domingo Vigorelli, Ángel Pientanida y Manuel Sánchez.
Inmueble tradicional e histórico de la localidad en otra postal morseña tomada en la década de 1960-1970Los hombres al servicio de la comunidad
En 1963, el engranaje institucional y los servicios públicos funcionaban gracias a la dedicación diaria de sus vecinos:
Delegación Municipal: A cargo del delegado Ramón López, reconocido panadero de hondo arraigo y permanente compromiso con las iniciativas de bien público.
Estación del Ferrocarril: Con tres trenes diarios de carga y hacienda, y servicios de pasajeros hacia Buenos Aires. La estación era atendida por su jefe, Luis Ponce, y el ayudante Rafael Antonio Muñiz.
Servicio Postal y Telecomunicaciones: Encabezado por el jefe de la oficina, Amadeo P. Parapuño, secundado por el cartero Eduardo Daniel Mateucci y el mensajero Néstor Aldo Parapuño.
Seguridad: Custodiada por el oficial subinspector Oscar Cuelas y el agente Miguel Risenauer.
Tradicional estación de servicio morseña en una postal de la década de 1960Forjadores de la industria, el comercio y el futuro
El pulso económico y los proyectos de infraestructura local mostraban la pujanza de sus actores:
Nicolás Ruperto Gioia ("El Rey de las Rejas"): Heredero de la tradición metalúrgica iniciada en Junín por sus padres inmigrantes, instaló su taller en Morse en 1921 para el templado de rejas de arados. Trabajaban junto a él sus tíos Rodolfo Puricelli y Antonio Gioia, además de Felipe Juliano y Juan Cerrutti.
Casas de Ramos Generales: Destacaban la firma Vizoso, Gorostiaga y Cía. (iniciada en 1925 como Vizoso, Bede y Cía., dedicada también a cereales y seguros) y la histórica casa fundada en 1913 por Crispín Viademonte, continuada en 1963 por J. Fernández y Cía., firma que poseía el único servicio telefónico del pueblo.
Proyectos de Alumbrado y Servicios: El constructor Carlos Clivio resaltaba las gestiones vecinales para conformar la Cooperativa de Electricidad con el fin de resolver el servicio domiciliario y extender la red de alta tensión, junto a los anhelos de contar con recolección de residuos, riego de calles y una central telefónica pública.
Morse, otra postal de la localidad en la década de 1960.Un testimonio de la historia nacional: Gerónimo Preti
La crónica rescató el emotivo testimonio de don Gerónimo Preti, vecino nacido en Curuzú Cuatiá en 1877 (hijo de padre italiano y madre guaraní), quien recordó su paso por la Armada Nacional como conscripto voluntario a fines del siglo XIX.
Preti relató su viaje a Italia en 1898 a bordo del crucero "Garibaldi" y su posterior regreso en el acorazado "General Belgrano". En esa embarcación formó parte de la comitiva que acompañó al presidente Julio Argentino Roca a la Patagonia en 1899, siendo testigo presencial del histórico "abrazo de la posteridad" entre el mandatario argentino y el presidente chileno Federico Errázuriz.
Una esquina tradicional morseña en la década de 1960Cincuenta años al servicio de la educación pública
En mayo de 1963, la Escuela Nº 20 —el principal faro de enseñanza para la niñez de Morse y sus alrededores— celebraba ya medio siglo de trayectoria. Con una matrícula que alcanzaba los 200 alumnos, las aulas recibían diariamente tanto a los chicos del pueblo como a los niños de la zona rural, quienes llegaban a caballo, en sulky o en colectivo.
Bajo la dirección de la señora Lilian G. de Laviano, la institución destacaba por sus métodos pedagógicos innovadores, incorporando conferencias, prácticas deportivas y mesas redondas. Este trabajo cotidiano se sostenía gracias a la labor ininterrumpida de sus comisiones auxiliares —como el Club de Madres, la Comisión de Cultura y la Asociación de Exalumnas— y en especial de la Asociación Cooperadora, encargada de garantizar la copa de leche, la provisión de guardapolvos, útiles escolares y la leña para las estufas en los meses de invierno.
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