Las historias de trabajo detrás del crecimiento de Roca
De la peluquería de Careac a la herrería de Franco, pasando por los almacenes de Scaffini y las estancias de Agosti y Enecoiz; así describía la prensa de 1927 el mapa laboral y social de la región
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El progreso que experimentó el partido de Junín hacia las primeras décadas del siglo XX no fue un hecho fortuito, sino el resultado directo del esfuerzo y arraigo de numerosas familias que vieron en estas tierras un porvenir. El pueblo de Agustín Roca se convirtió en un claro ejemplo de este dinamismo, consolidándose como un polo agrícola, comercial y cultural gracias a una comunidad heterogénea y decidida. Hombres y mujeres de distintas procedencias unieron sus destinos al de la localidad, aportando tanto el capital de su trabajo diario como su firme compromiso con el desarrollo de las instituciones civiles locales.
A través de las crónicas rescatadas del fundamental Álbum del Centenario de Junín, editado a fines de la década de 1920, es posible reconstruir los perfiles de aquellos vecinos caracterizados que sentaron las bases de Roca. Historias como las de los inmigrantes europeos Don Blas Scaffini en el comercio de ramos generales, Don Santiago Franco en la herrería de obras, o Don Pedro Pascual Agosti, destacado dirigente de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y fuerte productor agropecuario, evidencian cómo el esfuerzo individual se transformaba rápidamente en beneficio colectivo. Asimismo, la presencia de familias de gran arraigo como las de Don Emilio Careac con su peluquería o la tenacidad rural de Doña Teresa Perata, viuda de Enecoiz, reflejan la diversidad de oficios y la resiliencia que caracterizó a aquella sociedad en formación.
Revisitar estas biografías no solo rinde un justo homenaje a quienes nos precedieron, sino que permite comprender la fisonomía actual de nuestros pueblos. Estas crónicas familiares, ilustradas con sus antiguos fotograbados, son verdaderos fragmentos de nuestra identidad colectiva. Al rescatarlas del pasado, "Junín Historia" busca mantener viva la memoria de aquellos pioneros que, con pico, pala, yunque y mostrador, jalonaron paso a paso la grandeza de nuestra región en el corazón de la provincia de Buenos Aires.
Señor Blas Scaffini
Sr. Blas Scaffini, su señora madre, Doña Magdalena Broccada, su esposa, Doña Clotilde Itrelbaed, juntamente con sus hijos.
Radicado en el progresista pueblo de Roca desde el año 1906, vive Don Blas Scaffini dedicado al comercio.
Contrajo enlace el año 1911 con Doña Clotilde Itrelbaed, italiana, de 33 años, de cuyo matrimonio existen cuatro hijos, dos varones y dos mujeres, cuyos nombres son: María, Alberto, Gorizia, y Aldo.
El señor Scaffini se estableció con negocio de almacén, comprendiendo además los ramos de comestibles y bebidas. El año de su establecimiento fué en 1915.
El señor Scaffini es un decidido propulsor de las obras culturales, aportando su apoyo pecuniario como socio activo de las diversas instituciones de Roca.
En el presente fotograbado figura Doña Magdalena Broccada, madre de Don Blas Scaffini.
Señor Emilio Careac
El vecino de Roca, cuya fotografía publicamos en la presente reseña, acompañado de su familia, es Don Emilio Careac, quien tiene actualmente treinta y cuatro años de edad.
Este vecino llegó al partido de Junín el año 1913, estableciéndose en el progresista pueblo de Roca, el año ya citado.
Tiene establecida una bien montada peluquería, la que se halla muy visitada por el vecindario, dada su antigüedad y el buen servicio que proporciona a sus clientes.
El señor Careac contrajo enlace en 1917 con Doña María Luisa Galván, también argentina y tienen dos hijitos, llamados Héctor Emilio y Elda Luisa, de diez años y siete respectivamente.
Sr. Emilio Careac y familia
Doña Teresa Perata Vda. de Enecoiz
Esta respetable señora, viuda de Francisco Enecoiz, goza en la importante zona de Roca de un bien merecido prestigio social.
En esta misma reseña presentamos la efigie de su difunto compañero, quien se ausentó del mundo de los vivos el 8 de Julio de 1919.
Dedicar este espacio en el Album del Centenario a esta familia, es tarea muy grata para el periodista, conociendo los antecedentes morales que caracteriza a una de las familias más antiguas y meritorias del partido de Junín.
Hoy la señora Teresa Perata de Enecoiz, vive en el cuartel octavo, rodeada de sus hijos, cuya foto aquí publicamos. Explotan una extensión superficial de cien hectáreas de muy buen campo, dedicado especialmente para agricultura y en menos escala la ganadería. Su hijo mayor coopera grandemente en las tareas del campo.
La población que habitan es una hermosa casa de campo, con todo el confort que requiere la vida moderna. Tienen un hermoso monte frutal y un conjunto respetable de árboles de adorno, lo cual indica la preocupación constante y el buen gusto para el cuidado de sus tierras.
Al terminar esta reseña, no podemos sino testimoniar el hondo afecto que merecen personas de tan apreciable actuación, porque son descendientes de los primeros pobladores de Junín, que contribuyeron de una manera definitiva para que su labor, unida a la de otros vecinos de su temperamento, jalonaran paso a paso la grandeza que hoy ostenta nuestro partido, considerado fuera de toda comparación, uno de los más ricos e importantes de la provincia de Buenos Aires.
Doña Teresa Perata, Vda. de Enecoiz, con sus hijos.
Sr. Francisco Enecoiz, fallecido el día 8 de Julio de 1919
Señor Santiago Franco
Desde el año 1903 reside en el partido de Junín, Don Santiago Franco; en la fecha citada se estableció con herrería de obras. Es hijo de los conocidos colonos Don Juan Franco y de Doña Virginia Rattaro, ambos fallecidos.
El señor Santiago Franco contrajo enlace el año 1905 con Doña Juana Boudet, argentina, de 45 años, de cuya unión existen cuatro hijos, dos varones y dos mujeres, cuyos nombres son: Manuel, Delmira, Francisca y Juan.
Los hijos varones del señor Franco colaboran con su señor padre en los trabajos pertinentes a la herrería, cuya valiosa cooperación ha de redundar para mayor prestigio comercial de la casa.
Sr. Santiago Franco, su esposa Doña Juana Bourdet rodeados de sus hijos. (Nota: En el texto principal se deletrea "Boudet" y en el pie "Bourdet").
Señor Pedro P. Agosti
El señor Pedro P. Agosti, con su esposa doña Teresa Cánepa, juntamente con sus hijosCuartel 6.º
En el cuartel sexto, a tres leguas de Agustín Roca, vive el caracterizado vecino Don Pedro Pascual Agosti.
Su biografía es indispensable en el Album del Centenario, porque su actuación en Junín ha sido meritoria y descollante en las manifestaciones culturales y económicas. Pocos vecinos de su zona se han sacrificado tanto por el progreso de la colectividad a que pertenece. Hombre de acción, inteligente, abnegado por todo aquello que propende al buen nombre y prestigio de la colectividad italiana de Junín, ha demostrado en los diversos casos en que ha actuado como dirigente de las comisiones que le han confiado, ser un verdadero paladín de los intereses apuntados. Presidente por cuatro períodos de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de Agustín Roca, ha sabido mancomunar las divergencias de opiniones de sus connacionales, tan sensibles como diversas, dado el carácter meridional y apasionado de los hijos de la bella Italia.
También es socio fundador de la Sociedad de Fomento de Agustín Roca, institución local que vela y contribuye por el adelanto edilicio de aquella progresista zona. Como hombre de campo, posee 684 hectáreas, dedicadas 400 hectáreas a ganadería, con una existencia de seiscientos vacunos, y 200 hectáreas para agricultura. Su población posee los encantos de una cómoda casa, con un buen monte y todas las mejoras de un marcado bienestar.
El señor Agosti llegó al país en 1888. Vino a Junín en 1897 y contrajo matrimonio en 1899 con doña Teresa Cánepa, de cuya unión brotaron nueve hijos.
El establecimiento que habita se denomina "La Brava Chica". Hombres de esta naturaleza con cualidades tan sobresalientes, son los que contribuyen de forma concluyente para el buen nombre y prestigio de Junín. Por eso es que le hacemos llegar hasta su persona, por intermedio del Album del Centenario, la franca simpatía que goza en el seno de la sociedad Juninense y formulamos votos para que vecinos de tan poderosa actuación tengan imitadores.










































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