A 32 años de la partida de Marcial, el legendario mozo de la "Rivas" que se convirtió en mito de la noche y la gastronomía juninense
EFEMÉRIDES JUNINENSES🍷 Un 16 de febrero de 1994 fallecía Marcial Sandalio Ferrúa. Con su impecable saco blanco y su moño negro, fue el alma de la tradicional pizzería céntrica, atendiendo a generaciones de vecinos y dejando un legado de hombría de bien, amistad y bohemia. Foto: Facebook Recuerdos de Junín, Alfredo Farha
Junín es una ciudad de personajes que caminan sus calles y se quedan a vivir para siempre en el recuerdo colectivo. Hay nombres que no necesitan apellido para ser reconocidos por todos, y el de Marcial es, sin dudas, uno de los más emblemáticos. Su figura, asociada eternamente al aroma de la pizza recién sacada del horno y al bullicio de la esquina de Rivadavia y Saavedra, representa una forma de entender la hospitalidad y la vida que marcó a fuego el siglo XX en nuestra ciudad.
Mozo de oficio y caballero de alma, Marcial Ferrúa fue mucho más que quien acercaba un pedido a la mesa; era un confidente, un contador de anécdotas y un hábil jugador de truco que sabía leer el pulso de la noche juninense como nadie. Por su atención pasaron al menos cuatro generaciones que encontraban en él no solo un servicio impecable, sino también la generosidad de quien sabía que, a veces, un buen momento compartido valía mucho más que lo que dictaba la cuenta.
Hombre de River y de Sarmiento, habitué de las redacciones y conocedor de cada rincón de la ciudad, Marcial se destacaba por su cabellera engominada y su capacidad para estar siempre actualizado, siendo un puente natural entre los antiguos vecinos y la juventud que asomaba a la vida nocturna. Su partida dejó un vacío en la gastronomía local que, tres décadas después, sigue siendo imposible de llenar con la misma calidez y espontaneidad que él derrochaba.
El recuerdo de La Verdad
Un día como hoy, 16 de febrero, pero de 1994, nos dejaba el querido Marcial. El diario La Verdad, lo destacaba así y describía la personalidad del querido y recordado Marcial, el mozo de la Rivas: "Fue "el mozo" por antonomasia. Su trayectoria, su personalidad, su modo de ser y desenvolverse en esa delicada tarea, lo transformaron a través de los años, en una figura legendaria de los loca-les nocturnos de nuestra ciudad.
Decir que la muerte de Marcial Sandalio Ferrúa, tal sus verdaderos nombres, pero conocido por todos. como "Marcial" a secas, deja una vacío que no podrá ser cubierto, no es un despropósito sino más bien una ratificación de este personaje singular de la gastronomía de nuestro medio y su dilatado periplo laboral. Es posible que cuanto menos tres o cuatro generaciones de juninenses hayan sido atendidos por él y ese solo detalle significaba en la mayoría de las veces, anudar una relación armistosa que ya no se quebraría a través del tiempo.
Extrovertido, generoso y espontáneo para decir y manifestarse, desarrolló gran parte de su vida en la tradicional Pizzeria "Rivas", tanto fue así, que cuesta imaginar ese legendario reducto del buen comer, sin "Marcial" adentro, con su impecable saco blanco, su moño negro y su engominada cabellera.
Pero lo suyo no terminaba ahí, porque una vez finalizadas sus tareas, le gustaba alternar con amigos y conocidos, en clubes tan populares con Sarmiento y River Plate, por nombrar a los más habituales... Amigo de las reuniones amicales, en muchas oportunidades visitó nuestra redacción en procura de alguna información de último momento, porque siempre tuvo la virtud, tal vez por su mismo oficio, de estar permanentemente actualizado y mantener una fluida relación con los más jóvenes. Porque con "Marcial", siempre se podía comer o tomar algo, aunque a lo mejor no se tuviera todo lo necesario en el bolsillo y ése, es un rasgo que de alguna manera define, un estilo para interpretar las cosas de la noche y la propia vida. Ayer nos llegó la mala nueva de su desaparición. La historia de los mozos, tiene un vacío enorme y un recuerdo imborrable".
El recuerdo vigente, 32 años después
Su brújula siempre fue su familia, a quienes les heredó el tesoro de la honradez y la caballerosidad. Recordarlo hoy, a 32 años de su último adiós, es volver a ver la Pizzería Rivas con su luz de siempre, con el tintineo de los vasos de fondo y con él, impecable, acercándose a la mesa para anudar una amistad que, como el buen recuerdo, ya no se quebrará jamás a través del tiempo porque Marcial no era solo un trabajador de la gastronomía; era un símbolo de una época de oro de nuestra ciudad, de esa bohemia sana y de códigos que hoy recordamos con muchísima nostalgia.
MIRA QUE OTROS HECHOS PASARON EN JUNIN UN 16 DE FEBRERO
(Fuente: Juninhistoria.com)
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario