Inaugurado en 1870 tras un solemne traslado desde la actual Plaza Alem, el Cementerio Central alberga los restos de guerreros del desierto, médicos filántropos y estadistas probos. Un recorrido por las figuras que el Álbum del Centenario rescató para la "unción patriótica" de las generaciones venideras.
La historia de la necrópolis juninense es una historia de mudanzas y crecimiento urbano. El primitivo camposanto funcionaba en lo que hoy es la Plaza Alem, pero ya en 1862 la corporación municipal advirtió la necesidad de un espacio definitivo. Tras años de gestiones y la urgencia de desocupar terrenos céntricos para la edificación de cuarteles, el 27 de noviembre de 1870 se inauguró el actual Cementerio Central con una procesión que trasladó los restos de los pioneros hacia su ubicación actual.
Los Beneméritos: Sangre y Honor en la Frontera
El centro del Panteón está custodiado por monumentos que hablan del sacrificio militar. La Columna Trunca (1893) es el grito de piedra que recuerda a los caídos en cumplimiento del deber:
El Mayor Manuel P. López: Llegó en 1866 al mando del Regimiento 4 de Infantería. Guerrero contra las invasiones indígenas y caballero de la historia nacional, su retiro lo pasó en las tierras que ayudó a pacificar.
Pablo Vargas: Capitán de los "veinte juninenses" que marcharon en la vanguardia del comandante Lagos. Fue el brazo ejecutor de la captura del famoso cacique Catriel.
El Monumento a los Italianos: Un recordatorio de que la gratitud de Junín también cruza el océano, honrando a los residentes que partieron a luchar en la Gran Guerra europea (1914-1918).
Los Médicos: Apóstoles de la Humanidad
El Álbum de 1927 dedica palabras de una ternura inusual a dos médicos que se convirtieron en santos laicos para el pueblo:
Dr. Francisco Cabrera: Fallecido a los 37 años en 1914, fue el "médico filántropo por excelencia". Radical por temperamento, su casa estaba siempre abierta para el desvalido. Hipólito Yrigoyen lo despidió frente a su féretro como un "correligionario leal".
Dr. Eduardo Battilana: Un "apóstol del bien" que veía en el dolor ajeno su propio dolor. Cofundador del Sanatorio Junín y figura clave del conservadurismo local, su muerte en 1925 dejó a la ciudad huérfana de un "humanitarismo ejemplar".
Los Constructores de la Institucionalidad
El Panteón también rinde tributo a quienes organizaron el Estado municipal:
Emilio J. Muñiz: Hijo del célebre paleontólogo Francisco Javier Muñiz. Fue Juez de Paz e Intendente en varios períodos. Su administración fue tan ejemplar que el pueblo le regaló un álbum firmado por todos los habitantes al finalizar su mandato; un gesto de amor civil casi inédito.
Vicente Gandini: El farmacéutico que llegó en 1880. Fue el alma del Partido Autonomista Nacional y un intendente que supo ganarse el respeto por sus "humanitarios servicios" desde detrás del mostrador de su farmacia frente a la plaza principal.
Juan Pedro Oviedo: Nacido en Junín en 1869, fue el gran donante de las tierras donde hoy se asienta el Grupo de Artillería 10. Militar, ganadero y filántropo, fundó "Villa Oviedo" y bregó por la apertura de la calle General Paz, marcando el pulso del crecimiento urbano hacia el noreste.
Conclusión: Un legado que perfuma el presente
Como bien decía la redacción original de 1927, el recuerdo de estos moradores es un "mirto sagrado". Visitar el Cementerio Central de Junín no es solo un acto de respeto fúnebre, sino un ejercicio de historia viva. Allí descansan quienes, con el escalpelo, la pluma o la espada, transformaron un fuerte de frontera en la pujante ciudad que hoy habitamos.
LA SECCION: Pags. 25 a 27)
Dice el Album del Centenario de Junín: Moradores de nuestro Camposanto, cuyo paso por la vida marcó una estela de virtudes ciudadanas. Su recuerdo en el año del Centenario es el mirto sagrado que perfuma el ambiente bienhechor de otros tiempos idos, cuyo recuerdo nos conmueve con unción patriótica". Foto: Entrada original al Cementerio Central en 1914
El Cementerio Central de Junín se inaugura el 27 de noviembre de 1870. A las cuatro de la tarde de ese día autoridades, vecindario y cura párroco participan de la ceremonia del traslado de los restos desde el antiguo cementerio (que estaba en la actual Plaza Alem) hasta la ubicación actual.
El terreno que hoy ocupa la Plaza Alem estuvo ocupado por el primitivo Cementerio de Junín. Hacia fines del año 1868 se sepultaron allí los cadáveres concluyendo los traslados en 1870.
El 4 de septiembre de 1862, la corporación municipal, acordó invitar al vecindario para una suscripción para una capilla y cementerio, para el efecto se nombró una comisión compuesta del presidente, Telésforo Chavez y dos miembros, don Pedro Aparicio y don Cecilio Giles, "debiendo procederse a la mayor brevedad para hacer el presupuesto del importe de dicha obra, debiendo tener lugar una reunión el domingo último del presente mes para acordar sobre dicho presupuesto y decidir sobre la materia".
Esta es la referencia más antigua que se conoce sobre la idea de construir el actual Cementerio Central.
Recién en 1865, los ediles comenzaron los estudios para concretar la realización de la obra. En la sesión del 26 de febrero de ese año, pide la palabra el concejal Adolfo G. D' Amico y hace moción porque la Municipalidad reservase un terreno para cementerio, en virtud de no haberlo en el pueblo, por la razón -dijo- de que se han edificado cuarteles en el que había provisorio.
A LOS BENEMERITOS SERVIDORES DE LA PATRIA
A los que perdieron su vida luchando por la civilización. La Municipalidad de Junín erigió este monumento en 1893 para perpetrar su gratitud y memoria. En una de sus caras laterales dice así: "A la memoria del subteniente Leite y el soldado García muertos el 30 de julio de 1876".
Otro costado: "A los vencedores de La Picaza muertos el 3 de Mayo de 1871.
En la otra cara, a la memoria del Sargento Mayor Don José Orellano, muerto en Pichi Citrú el día 8 de Mayo de 1874".
(Texto: Album del Centenario de Junin)
MAYOR MANUEL F. LOPEZ
Dedicar este modesto homenaje a la memoria del Mayor Manuel P. López es motivo de patriótica labor.
Allá por el año 1866 llegó a tierras de Junín comandando el Regimiento 4 de Infantería.
Peleo contra los salvajes obteniendo felices resultados.
Fue testigo de innumerables hechos de la Historia Nacional y un caballero en todos los terrenos donde le tocó actuar.
Su retiro lo pasó en Junín donde se criaron todos sus hijos
Actuó en Junín desempeñando altos puestos. Una calle de Junín lleva su nombre.
(Texto: Album del Centenario de Junín)
MONUMENTO A LOS ITALIANOS CAIDOS EN LA GUERRA
También muchos súbditos de la colectividad italiana residentes en Junín, ofrecieron su vida por la patria en la gran guerra europea (Hace alusión a la Primera Guerra Mundial (1914-1918) VER MAS)
(Texto: Album del Centenario de Junín)
Arriba: Vistas actuales del Monumento a los Italianos Caídos en la Guerra (Cementerio Central).
VISTAS ACTUALES (2024) Columna trunca en memoria de soldados del Fuerte Federación, muertos en cumplimiento de su deber. El año: MDCCCXCIII (1893)
DON PABLO VARGAS
Pablo Vargas, foto original publicada en el Album del Centenario e imagen en color generada por la IA para juninhistoria.
Este veterano soldado en la lucha por conquistar el desierto, distinguióse en numerosas ocasiones. Capitaneó a los veinte juninenses que marcharon a la van-guardia del comandante Lagos, en su excursión por tierras del Sud, en busca del famoso cacique Catriel, quien fuera apresado en esta ocasión.
Distinguióse en numerosos hechos en la lucha contra el salvaje mereciendo la gratitud de su patria y de sus jefes. Sirvió después como capitán a las órdenes de Ataliva Roca en la guerra civil.
Publicamos su foto en el ALBUM DEL CENTENARIO, como homenaje a su descollante actuación en la formación de Junín, recordando también a sus amigos y compañeros de armas, Lorenzo Silvano, hombre de gran confianza del coronel Conrado Villegas, a Bonifacio Salguero, Capitán en Junín de Guardias Nacionales y al comandante del mismo cuerpo, don Roque Vázquez.
A todos estos que fueron sus amigos, el pueblo de Junín les tributa toda la veneración que supieron granjearse por su meritoria labor en pro de la civilización argentina.
EDUARDO BATTILANA
Eduardo Battilana, foto original en blanco y negro del Album del Centenario de Junín e imagen en color generada por IA para Juninhistoria
Apóstol del bien y médico distinguido, su vida en Junín fue una senda de abnegación y altruismo médico. Su vocación profesional ocupó tanto su pensamiento que Battilana no sentía mayores atractivos por sus asuntos públicos o privados. Su mayor deseo consistía en atender a los enfermos, pero no ya con esa misión fría de la ciencia, sino con el afecto sincero de la persona de bien que ve en el dolor ajeno su propio dolor.
Este médico de un humanitarismo ejemplar, ante la presencia de un enfermo reconcentraba sus amplios conocimientos con el solo fin de mitigar el sufrimiento.
El pueblo de Junín lo conocía bien, y por ello, lo distinguió profesándole un verdadero cariño.
Su muerte, acaecida el 18 de Agosto de 1925, fue una página de luto para la ciudad de Junín. Sus restos descansan la paz eterna en el cementerio de la capital federal.
El Dr. Battilana actuó por patriotismo cívico en las filas del partido Conservador, al lado de su querido amigo el Dr. Benito de Miguel, con quien fundara el Sanatorio Junín, acompañados del doctor Gómez.
Fue honrado con altos puestos que le confiriera la voluntad popular en atención a sus altos méritos.
(Nota de la redacción: Sobre la figura de Eduardo Battilana, el historiador doctor Pablo Petraglia agrega en su libro "Historia del H.Concejo Deliberante 1886-2016": "Fue concejal del partido Conservador en 1912, 1913 y 1918, siendo presidente del Concejo Deliberante. Nació en Buenos Aires el 21 de enero de 1884 y falleció en Junín el 18 de agosto de 1925. Hijo de Eduardo y Ana Fontanarossa. Se radicó en Junín en 1911 ejerciendo como médico de policía y municipal. Su consultorio se ubicaba en Rivadavia 182. En 1912 presidió la Comisión de la Escuela Popular Normal Nacional, origen de la Escuela Normal fundada en 1913. Presidente del HCD en 1913. Renunció en noviembre de ese año por haber sido designado por la Dirección General de Salubridad de la Provincia de Buenos Aires para instalar y organizar una estación sanitaria en Junín.
Integró la comisión directiva del Tiro Federal de Junín . Fue presidente del Club Social en 1919 y 1922. En 1924 junto con sus colegas Benito de Miguel y León Gómez fundaron el Sanatorio Junín. Fue presidente del Consejo Escolar. El HCD paralelo de 1921 lo eligió intendente para el período 1922-1923 (VER MAS HACIENDO CLIK ACA) cargo que nunca ejerció debido a la intervención de la Municipalidad por parte de la provincia. Tras su repentino deceso , en su homenaje el 12 de mayo de 1926 se funda la biblioteca Eduardo F. Battilana. En 1927 se impuso el nombre Battilana a la calle que nace en calle Rivadavia al 1100 y corre hacia el sudoeste".
DON FRANCISCO CABRERA, UNA FIGURA QUE VIVIRA ETERNAMENTE EN ALMA DEL PUEBLO DE JUNIN
Dice el epígrafe de esta foto publicada en el Album del Centenario: "Particular foto del doctor Cabrera. Aquí aparece atendiendo al enfermo Carlos Traverso, puestero de la estancia La Elvira, quien tuvo la feliz idea de hacer ir al fotógrafo hasta su casa, para brindar esta nota que resulta una verdadera joya para todos los vecinos de Junín" (foto Cuenin).
El doctor Cabrera, fue médico filántropo por excelencia y un caballero a toda prueba. Murió en agosto del año 1914. pero vive en el alma del pueblo de Junín, como viven los que supieron hacer obra buena, sin mirar a quién y sin esperar recompensas.
Fue su vida llena de bondades y su mano la primera que se tendió al desvalido para ayudarlo a vivir; más que su ciencia, su amor, el alivio de los pobres que acudieran a su puerta, siempre abierta, cual la casa patriarcal del abate que nos pintó Hugo en su obra magistral.
Tenía talento poco común y amor al bien. Sus conciudadanos hubieran premiado su valer, ofreciéndole los más altos puestos de honorabilidad y no pudieron porque la Parca inexorable lo arrebatóő cuando solo contaba 37 años.
El país y especialmente Junín perdió un valioso servidor. Al guardar sus restos mortales en la mansión del silencio eterno, no se ha encerrado todo en la cripta funeraria: queda en pie el gesto viviente de todo lo bueno que hizo, y ello se cristalizará y vivirá con los días, cual perduran en la vieja y ruinosa Grecia los fragmentos de Praxiteles y de Fidias.
El doctor Cabrera fue siempre radical por temperamento y patriotismo. Al constituirse el comité Radical de Junín en 1905, fue designado su presidente, cargo que conservé hasta su muerte, por sucesivas reelecciones, demostrando en su des empeño grandes dotes de ciudadano, no solo entre los correligionarios de su Comité, sino entre las más altas autoridades nacionales del partido.
El Dr. Hipólito Irigoyen dijo en presencia del féretro: "Hemos perdido a un amigo y a un correligionario leal y sincero".
El Dr. Cabrera falleció en la capital federal el día 13 de Agosto de 1914. Su cadáver fue trasladado a Junín, cuva necrópolis conserva los últimos restos del ejemplar ciudadano.
Foto generada en color por la IA para Juninhistoria
EMILIO J. MUÑIZ
El distinguido ciudadano don Emilio J. Muñiz falleció en Junín a los 88 años. Fue su padre el destacado paleontólogo Dr. Francisco Javier Muñiz que mereció la atención de Sarmiento en una obra destinada a estudiar la vida y reunir los escritos de don Francisco Javier Muñiz.
Don Emilio J. Muñiz fijó su residencia en Junín el año 1877, empezando a labrar su posición con sus propias fuerzas. Su vida pública empieza el año 1882 en que fue Juez de Paz, después Presidente de la Municipalidad desde 1882 al 1886 y Presidente del C. Deliberante en 1893 у 94. Fue Comisionado del Gobierno Nacional el año 1893, entregando después a las autoridades legales una administración ejemplar. Fue Presidente de la Unión Civica Nacional en diversos períodos y Consejero del Banco de la Nación por varios años. Fue Intendente Municipal en dos períodos.
A sus méritos talentosos y de ciudadano probo, unió una simpatía singular de perfecto caballero. Sus administraciones fueron siempre modelo de justicia y honradez. El pueblo de Junín agradecido a tanto desinterés y patriotismo, le regaló un Album al terminar su mandato, con la firma de todos los habitantes de este partido.
El día que su cuerpo fue llevado a la última morada, el presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, se adhirió al duelo de nuestro pueblo por la muerte de D. Emilio J. Muñiz.
La Municipalidad de Junín quiso honrar la personalidad desaparecida decretando honores municipales que fueron un póstumo homenaje a sus virtudes de caballero y de ciudadano.
Todo el pueblo de Junín acompañó hasta su última morada, los restos de tan ilustre vecino, con el paso lento y pesaroso que les impuso el mismo dolor. De este modo nuestra culta ciudad, rindió el culto de admiración al noble desaparecido.
(Nota de la redacción: Agrega el doctor Pablo Petraglia en su libro "Historia del Concejo Deliberante 1896-2016": Emilio J. Muñiz nació en Luján en 1839 y falleció en Junín el 30 de julio de 1926. Se radicó en Junín en 1877 y en 1882 comenzó su carrera pública. Fue Juez de Paz en 1883 y Presidente de la Municipalidad de 1882 a 1886. Intendente Municipal en 1891-1892, 1893 y 1897. Fundador y primer presidente del Banco Agrícola y Comercial de Junín en 1891. Fue presidente de la Unión Cívica Nacional en diversos períodos y consejero del Banco de la Nación Argentina desde 1894.. A los 63 años contrajo enlace con María Correa, Su domicilio era la calle José Ignacio Arias 22. Lo recuerda una calle que nace en Félix de Azara a metros de avenida República y se prolonga por el noroeste a través de los barrios Mayor López y San Juan").
DON VICENTE GANDINI
Vicente Gandini, imagen original del Album del Centenario e imagen recreada en colores por la IA para juninhistoria.
El antiguo farmacéutico don Vicente Gandini, llegó a Junín en 1880, para com-prar la farmacia del Sr. Rocha, y que hoy administra su hijo Alfredo.
Fué bueno e inteligente. Sus humanitarios servicios, prestaron en lejanos días grandes favores a los necesitados de nuestra localidad.
Su actuación pública mereció la gratitud de Junín, que supo confiarle delicados y honrosos cargos como el de Intendente Municipal, Juez de Paz y Presidente del H. Concejo Deliberante.
Fue uno de los fundadores del Club Social, siendo su primer Vice Presidente. cargo que hoy ocupa su hijo Alfredo (1928).
Fue sobre todas las cosas un ejemplar jefe de familia, por lo cual hoy sus descendientes merecen el aprecio y distinción de Junín.
(Nota de la redacción: Agrega el doctor Pablo Petraglia en su libro "Historia del Concejo Deliberante" sobre la figura de Gandini: "Nació en Buenos Aires en 1856 y falleció el 17 de septiembre de 1916. Gandini arribó a Junín en 1880 adquiriendo la farmacia del doctor rocha que se hallaba donde hoy esta el Banco Nación (frente a la plaza 25 de Mayo), Jefe del Partido Autonomista Nacional, y luego militante de la Unión Cívica Nacional. Fue miembro del Consejo Escolar del cual fue subinspector (1883), Juez de Paz (1888, 1889, 1895, 1896). Ocupó el cargo de intendente de Junín en 1890 y en 1893-1894. Fue fundador y primer presidente del desaparecido Club Independencia. Su hija contrajo enlace con el doctor Francisco Cabrera, presidente del comité local de la UCR hasta su muerte en 1914. El mismo día del sepelio de Gandini, el lunes 18 de septiembre de 1916, sesionó el HCD para renombrar a la entonces calle Corrientes con el nombre de Vicente Gandini que nace en Rivadavia 50 en pleno microcentro juninense y se prolonga por los barrios El Picaflor, Emilio Mitre hasta la calle Ricardo Rojas. En su trayecto se encuentra uno de los laterales del Club Atlético Sarmiento.)
JUAN PEDRO OVIEDO UN MERITORIO HIJO DE JUNIN
Juan Pedro Oviedo: En foto original publicada en el Album del Centenario de Junín (Pag. 26) y versión en color generada por Inteligencia Artificial (IA) para juninhistoria.
Nació en Junín el 31 de Enero de 1869 y falleció el 4 de Junio de 1925. Hombre de fortuna dedicó sus actividades a la ganadería y agricultura en el establecimiento de su propiedad, formando con el fruto de sus esfuerzos una situación desahogada.
Sensible a sus sentimientos de argentino, dedicó parte de su fortuna a contribuir a todo lo que fuera engrandecer a su Patria, donando al Gobierno Nacional 22 hectáreas de terreno para construir en él, cuarteles para una unidad del Ejército. (Nota de la redacción: En estas tierras donadas por Oviedo se encuentra actualmente el Grupo de Artillería 10)
Predio del Grupo de Artilleria 10, eran tierras que pertenecían a Juan Pedro Oviedo y fueron donadas por el político y militar juninense.
Fue capitán de la Segunda compañía de Guardias Nacionales y más tarde ayudante del mismo cuerpo, puesto de honor que desempeñó desde el año 1898 a 1900; desempeñó asimismo el cargo de Mayor y ascendido a Comandante Militar de este pueblo el 31 de Agosto de 1901, siendo Segundo Jefe del Batallón Junín, a las órdenes entonces del Mayor Manuel P. López, equipó la compañía y uniformándola de su peculio, como así fundó la primera banda lisa que tuvo el Regimiento Junín.
Por sus prestigios personales y la confianza que se le tenía por su honradez y patriotismo, desempeñó muchos puestos públicos entre otros el de Alcalde del cuartel 3ro; miembro del Consejo Escolar y Municipal, desempeñando la Presidencia 1ra. del H. Concejo Deliberante.
Políticamente el Señor Oviedo había actuado en las filas de la Unión Cívica Nacional, pasando más tarde, desaparecido aquel partido, a figurar en la Unión Comunal, agrupación local que presidió.
Desaparecida también la Unión Comunal, el señor Oviedo se alejó de la lucha cívica hasta que reaparece en 1915 militando en el Partido Conservador, reafirmando así su concepto político.
Hombre de iniciativas y seguro del porvenir de su pueblo, fundó en terrenos de su propiedad lo que se conoce con el nombre de "Villa Oviedo"; bregó con singular entusiasmo hasta obtener la apertura de la calle General Paz, una de las arterias de importancia de Junín. Ocupó también el cargo de miembro honorario del cuerpo de Boy Scouts local, al que contribuyó con su peculio al mantenimiento y organización del mismo.
Hombre de corazón, su casa fue siempre el albergue de los menesterosos y desamparados.
Como justo homenaje a sus servicios y méritos personales, la Municipalidad designó con su nombre una de las calles de su pueblo.

Primera Banda Lisa de Junín 1896 (imagen generada por IA para juninhistoria a partir de la foto original.
(Nota de la redacción: La Banda Municipal de Música creada en la década de 1990 lleva su nombre)
SONORIDADES URBANAS: El arte de la Retreta en 1896 🎺✨
En la foto (restaurada por IA a partir de una foto original de la época) la primera banda lisa de Junín con uniformes donados por Juan P. Oviedo, militar y político juninense
Mucho antes de las galerías y los centros culturales, el arte en Junín se manifestaba en el espacio público a través de las bandas militares. En 1896, la música no era solo un llamado al orden, sino una verdadera performance estética que transformaba la Plaza 25 de Mayo.
🎼 Del cuartel a la vanguardia: Aquellos directores de banda, muchos inmigrantes europeos, introducían arreglos de ópera y piezas clásicas, democratizando el acceso a la música académica. La "Retreta" era el momento donde el rigor del bronce se suavizaba para crear una atmósfera social única.
Desde Juninhistoria, rescatamos estas raíces de la comunicación sonora y el uso del espacio público como el primer escenario de nuestra identidad cultural. 🏛️🙌
¿Sabías que en esa época la banda lisa creada por Iniciativa de Juan P. Oviedo era la principal fuente de música profesional en la ciudad?
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