Soldados de Junín con los "Azules" de Onganía

Los jefes de la unidad militar en 1962
El jueves 8 de noviembre de 1962 en su tapa, LA VERDAD informa que los soldados del Primer Grupo de Artillería Blindada, unidad que por aquel tiempo tenía su asiento en nuestra ciudad, habían regresado desde Campo de Mayo a nuestra ciudad. Los soldados juninenses habían permanecido en ese destino desde septiembre. Las tropas juninenses habían partido hacia Capital Federal el viernes 21 de septiembre de 1962 y la unidad militar con asiento en nuestra ciudad se había manifestado abierta y públicamente en apoyo de los "Azules" de Onganía.
El jefe del grupo era el teniente coronel Norberto Sergio Novoa, y su ayudante, el teniente primero Antonio Fichera.
Es que pocas veces, vivió el país un año tan sobresaltado como ese 1962. En la séptima reunión de cancilleres de la Organización de los Estados Américanos (OEA) realizada en Punta del Este, se decide la expulsión de Cuba del sistema americano. La Argentina y otros países se abstienen y esta posición provoca la ira de los militares -que estaban imbuídos de un espíritu fundamentalista y mesiánico dado que se consideraba la "reserva moral de la Patria" junto con los sectores oligárquicos y los grandes monopolios que obedecían a los dictados de Estados Unidos-.
El 18 de marzo se realizan elecciones y aunque el partido oficial, la UCRI, gana en importantes distrito, la victoria peronista en la provincia de Buenos Aires determina un malestar castrense -¿Cuando no?- que culmina el 29 de ese mes con la detención del presidente Arturo Frondizi y su confinamiento en la isla Martín García.
Durante unas horas hay una total incertidumbre sobre la titularidad del Poder Ejecutivo hasta que el vicepresidente del Senado, José María Guido, jura como presidente ante la Corte Suprema y es aceptado por los comandantes de las Fuerzas Armadas.
Federico Pinedo, designado ministro de Economía, provoca una brutal devaluación y es reemplazado por Alvaro Alsogaray. El presidente Guido anula las elecciones del 18 de marzo, envía interventores a todas las provincias y disuelve el Congreso.
Gral. Toranzo Montero, líder de los "Colorados"
Luego se producen enfrentamiento internos en el Ejército que terminan en septiembre con el levantamiento del sector "Azul" que responde al general Juan Carlos Onganía, jefe de la guarnición de Campo de Mayo, hacia donde habían sido movilizados, precisamente, la unidad militar con asiento en nuestra ciudad.
Onganía se proclama "legalista y partidario de reforzar la autoridad presidencial". Los "colorados" tendían a establecer una dictadura militar por tiempo indefenido que haga imposible el retorno del peronismo en cualquier forma.

Después de varias jornadas de tensión, que incluyen desplazamiento de tropas en Buenos Aires y alrededores -entre ellos los soldados juninenses- triunfa el sector "azul" y Onganía es designado comandante en jefe del Ejército. Entonces se anuncia que habrá elecciones a mediados del año próximo, aunque con el valor entendido de que el peronismo será excluido de los comicios. En tanto, el ex presidente Frondizi es llevado a Bariloche.
  
Una herencia del golpe del ´55
Gral. Juan Carlos Onganía.

Los azules y colorados fueron las dos facciones que se enfrentaron en el seno del Ejército Argentino luego del derrocamiento en 1955 del presidente Juan Domingo Perón por la autodenominada Revolución Libertadora, respecto a la participación del peronismo en la vida social y política de la sociedad argentina. Estas denominaciones, reconocen su origen en la terminología empleada históricamente en el estudio de la ciencia militar, para denominar a los dos bandos hipotéticos que se enfrentan en una contienda determinada.
Los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso limitado a algunos dirigentes peronistas, con el fin de lograr la normalización institucional y al mismo tiempo combatir a los grupos de extrema izquierda; los colorados, por su parte, asimilaban el movimiento peronista al comunismo, y abogaban por erradicarlo completamente. Hacia 1962 cada bando luchaba para lograr el control sobre el conjunto de las Fuerzas Armadas y, de ese modo, estar en condiciones de ejercer la tutela sobre el gobierno y establecer el rumbo que debía seguir la política nacional.
En una primera etapa, los cruzes se centraron en la búsqueda del apoyo de los sectores de menor rango del ejército. A partir del derrocamiento de Arturo Frondizi el 29 de marzo de 1962, el general Juan Carlos Onganía, jefe de los azules, decidió enfrentar activamente a los colorados. El 22 de septiembre de ese año, la Fuerza Aérea bombardeó una concentración colorada en San Antonio de Padua y ambos bandos se enfrentaron en plaza Constitución y en los parques Chacabuco y Avellaneda. Finalmente, el comando colorado se rindió y el presidente José María Guido designó al general Onganía como comandante en jefe del ejército. Años después, el 28 de junio de 1966, el teniente general Pascual Pistarini, quien contaba además con el apoyo de Julio Alsogaray derrocaría al entonces presidente Arturo Illia, y fue nombrado presidente Juan Carlos Onganía.

Desarrollo condicionado por las Fuerzas Armadas insurrectas

El presidente Frondizi (3º desde la izquierda) en la planta de San Nicolás
Pero todo esto no surgió de un día para el otro, ni de un mes para el otro. Fue la eclosión de una situación conflictiva interna que ya se venía gestando en las Fuerzas Armadas, que observaban con preocupación los movimientos del presidente Arturo Frondizi, ganador de las elecciones del 23 de febrero de 1958 y que asumió la presidencial el 1 de mayo de ese año y a pesar de rumores que aseguraban que algunos sectores de las Fuerzas Armadas se oponían a la entrega del mando.
Meses después, en noviembre de 1958, surge una grave crisis en el seno del gobierno cuando el vicepresidente Alejandro Gómez aparece complicado en una conjura contra Frondizi. Después de algunos días de confusión, Gómez renuncia y es reemplazado en la presidencia del Senado por José María Guido, instrumento que luego usarían las fuerzas armadas para suceder a Frondizi tras el golpe de estado, cuatro años más tarde.
Arturo Frondizi, un presidente que debió lidiar con los militares, sus principales opositores
Pero en ese momento, el presidente anuncia en un mensaje al país el 31 de diciembre de 1958, su plan de estabilidad y desarrollo, que incluye la cancelación de todo tipo de cambio y de subvenciones y la desregulación de la economía. Durante algunos meses, estas medidas traerían una vertiginosa alza del costo de vida y aumento de la cotización libre del dólar.
Un supuesto pacto Perón-Frondizi provocó denuncias políticas en la oposición y malestar en las Fuerzas Armadas. El general (R) Arturo Ossorio Arana encabeza un intento revolucionario que no llega a concretarse, pero el presidente debe enfrentar un estado interno militar que roza la insubordinación. Frondizi acepta renuncia y hace diversos cambios que derivan en la designación del general Carlos Toranzo Montero como comandante en jefe del Ejército y del almirante Gastón Clement como secretario de Marina. Estos problemas -en 1959- provocan la renuncia de todo el gabinete. Pero a pesar de los planteos militares y de las huelgas como los bancarios y empleados de seguros, hay trabajo y altos salarios. En la Patagonia, la política petrolera de Frondizi provoca un verdadero "boom" de actividades y se empieza a dar pasos decisivos para la instalación de la industria pesada.
En 1960, tras las elecciones que se realizan para renovar parcialmente la Cámara de Diputados en Capital y 18 provincias, el oficialismo pierde votos. En cambio, la Unión Cívica Radical del Pueblo aumenta su caudal electoral y hay un 25% de sufragios en blanco.
En San Luis, estalla un conato revolucionario encabezado por el general (R) Fortunato Giovannoni que fracasa al no encontrar apoyo en la guarnición local. Después de un áspero debate en el Congreso, se dispone la intervención de la provincia de Córdoba, contra cuyo gobernador Arturo Zanichelli, pesan diversas acusaciones.
El presidente Frondizi realiza una gira por varios países de Europa donde reclama que no se pongan barreras aduaneras para los productos argentinos y luego, en San Nicolás, asiste a la primera colada de acero en la empresa General Savio, en tanto que YPF anuncia que han cesado las importaciones de petróleo ya que el país ha logrado su autoabastecimiento e incluso está en condiciones de exportar pequeñas cantidades del hidrocarburo.

Frondizi con el "Che"

Pero el momento de mayor tensión y fricción con los militares fue cuando en agosto de 1961, Frondizi recibió al comandante Ernesto "Che" Guevara, ministro de Industrias de Cuba. La entrevista se había realizado para contemplar la posibilidad de que la Argentina intervenga como mediador entre Cuba y Estados Unidos. Pero cuando a pesar del secreto que la rodea, la reunión trasciende, las Fuerzas Armadas exigen al presidente que explique claramente las razones de esta visita.
Y aquí observen esta incongruencia y hasta que punto llegó la insubordinación militar: exigir a su Comandante en Jefe de acuerdo a lo establecido por la Constitución Nacional.
Ver más detalles del encuentro Frodinzi-Che Guevara en esta nota: hacer click acá y en este reportaje de La Nación a Albino Gómez quien fuera funcionario del Servicio Exterior de la Nación adscripto a la Presidencia, en la gestión de Frondizi
Meses después, tras una gira por Oriente para abrir nuevos mercados para la producción nacional, mantiene una larga entrevista con el presidente estadounidense John F. Kennedy y en esa oportunidad rechaza enérgicamente la veracidad de unos documentos que se le acercan y que revelarían la complicidad de funcionarios argentinos con el gobierno de Cuba. Una exhaustiva investigación revelará luego que, efectivamente, esos papeles son una burda falsificación.
TAPAS DEL DIARIO LA VERDAD SOBRE LA CRISIS QUE TERMINO CON EL DERROCAMIENTO DE FRONDIZI EN MARZO DE 1962




Aquellos días:


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