1 de febrero: El mundo en una baldosa y Junín en el mundo
La historia no es una línea recta, sino un tejido de coincidencias. Cada 1 de febrero, el calendario nos propone un ejercicio de perspectiva: mirar el mapa global para descubrir que los grandes hitos de la humanidad y los latidos cotidianos de nuestra ciudad, Junín, están más conectados de lo que creemos. Mientras en 1851 el mundo despedía a Mary Shelley —la mujer que nos enseñó el miedo a lo desconocido con Frankenstein —, Junín construía su propio relato de resiliencia frente a lo nuevo. Esa misma incertidumbre que Shelley plasmó en el papel es la que sentimos en 2020 , cuando en las oficinas de la Región Sanitaria III se daban las primeras reuniones por un virus del que nadie sabía nada. Del "Prometeo moderno" a la vigilancia epidemiológica, el ser humano siempre ha lidiado con el misterio de lo que vendrá. El arte también nos une. En 1930 nacía María Elena Walsh , la voz que nos dio identidad infantil y poética a los argentinos. Un año antes, en 1929 , un grupo de ve...











