1914 a 1982: De emporio cerealero a polo agroindustrial tecnificado: la admirable evolución de Agustín Roca en 68 años

Un recorrido histórico y sociológico a través de las crónicas de 1914 y 1982 revela cómo la localidad transformó su fisonomía, acortó distancias con la ciudad cabecera y consolidó un arraigo comunitario ejemplar.

La historia de los pueblos de la provincia de Buenos Aires suele contarse a través de sutiles pero contundentes transformaciones en su ritmo cotidiano, su economía y su geografía. El caso de Agustín Roca, localidad del partido de Junín fundada el 7 de julio de 1888, es un reflejo perfecto de esta evolución. Al contrastar las páginas de la Guía General de Junín de 1914 con las crónicas publicadas por el diario La Verdad en julio de 1982, emerge la radiografía de una comunidad que supo reconvertirse sin perder su esencia.

Opciones para leer e imprimir esta nota:


🔊 Escuchar esta nota en voz alta:

⚠️ *Nota:* La función de audio está disponible únicamente para computadoras (PC) o Netbooks.



El factor distancia: de la hora en carruaje a los 12 minutos por asfalto

En 1914, la relación de Agustín Roca con la ciudad cabecera era la de un fuerte tributario económico gracias al incesante movimiento de la estación del Ferrocarril Central Argentino. Sin embargo, la conectividad de la época imponía sus tiempos: recorrer esos 12 kilómetros demandaba una hora de viaje en carruaje. Roca funcionaba como un núcleo rural autónomo en plena expansión.

Para 1982, la realidad geopolítica y vial dio un vuelco total. La traza de la Ruta Nacional 188 y la llegada del pavimento transformaron las dinámicas de la población. El trayecto pasó a salvarse en apenas 12 minutos de tiempo-distancia. Esta inmediatez reconfiguró la identidad local, al punto de que las crónicas de la época la describían prácticamente como "un barrio de Junín", donde el flujo diario de vecinos que viajaban por trabajo o estudio fortaleció el arraigo en lugar de generar abandono.

Corsos de 1917: En aquellos festejos de serpentinas y papel picado. La muestra corresponde a: (de izq. a derecha): María Colonel (Maruca), Chelina Colonel (Tita), Tita Vallez, Juana Colonel, María Franco (Maruca) y Brígida Guaraglia. (foto diario La Verdad, julio de 1982, Hemeroteca Archivo Histórico Municipal de Junín)



Una metamorfosis productiva: el valor agregado en origen

El suelo fértil y llano de Roca siempre fue su mayor riqueza, pero la forma de procesar esa abundancia cambió radicalmente a lo largo de las décadas:

1914: La era de los grandes Ramos Generales

A principios de siglo, la economía estaba concentrada en gigantescos emporios comerciales que centralizaban la vida pueblerina. Firmas como Luis Sanguinetti & Cía. (fundada en 1890) o Crosetti & Colonel con su almacén "El Progreso" (1905) no solo abastecían de mercaderías generales, ferretería y maderas a una clientela de la zona, sino que eran los principales acopiadores de las cosechas.

1901: Eulogia Jaureguiberry y su hermana, primeras docentes de la Escuela Nº 9, junto a sus alumnas en primitivo lugar de la Escuela. Hoy la casa pertenece a la sucesión de Carlos Bongiorni (Diario La Verdad, julio de 1982, Hemeroteca del Archivo Histórico Municipal de Junín)

Eran tiempos de audacia fundacional: Sanguinetti invertía en modernas trilladoras a vapor para evitar intermediarios, mientras que Crosetti construía un imponente local de 40 metros de largo equipado con lujos inusuales para la campaña, como luz eléctrica, gas y teléfono. El Cuartel 8.° latía al ritmo de estos pioneros.



Pedro Sanguinetti en compañía de Octavio Diaz, este arquero alternó en varias oportunidades en la valla de Origone. Fue seleccionado argentino para las Olimpiadas de Amsterdam.(Diario La Verdad, Hemeroteca Archivo Histórico Municipal de Junín)

1982: Industrialización y ciencia en el campo

Siete décadas después, la vieja intermediación dio paso a la especialización industrial y al cooperativismo. Los cultivos tradicionales sumaron a la soja y el cafir, y el almacenamiento de granos pasó a manos de colosales plantas de silos como la Liga Agrícola Ganadera Cooperativa Limitada y Agroital S.A., sumando decenas de miles de toneladas de capacidad.

Además, el pueblo incorporó valor agregado con fábricas de dulces —como la del Sr. Picchi— y alcanzó la vanguardia científica nacional a través de la producción porcina. La famosa Cabaña "El Gold", iniciada por Juan Rustici, se convirtió en un centro de experimentación con parideras automatizadas y control genético que atraía a delegaciones técnicas internacionales de países como EE.UU., Alemania, Japón y Bélgica.

La primera fiesta del fiambre casero a nivel nacional, en el año 1978. A través de ella la localidad logro un reconocimiento zonal de relieve. En la nota gráfica aparece el jurado dispuesto a cumplir su misión: El Salame de Oro, se lo adjudicó J. Rossi, pero fue obra de Juan Perassolo (Foto diario La Verdad, julio de 1982, Hemeroteca del Archivo Histórico Municipal de Junín)


La paradoja demográfica y el triunfo del tejido social

El análisis de los textos arroja un dato sumamente interesante: en 1914, el Cuartel 8.° concentraba una población estimada en 3.000 habitantes, una cifra que para 1982 se había reducido a cerca de 1.000 residentes estables, producto de las migraciones internas hacia urbes mayores.

Sin embargo, lejos de debilitarse, la comunidad de Roca reaccionó fortaleciendo sus lazos institucionales. Si en 1914 el gran faro social era la Sociedad Italiana Vittorio Emmanuele y sus servicios de socorro mutuo, para 1982 los vecinos se habían multiplicado en una activa red de participación: la Sociedad de Fomento, comisiones de damas, bibliotecas públicas y cooperadoras escolares.

El objetivo de este entramado de comisiones era muy claro: dotar al pueblo de la mejor infraestructura y servicios posibles para que sus hijos no tuvieran la necesidad de emigrar en busca de un futuro.

La crónica de 1982 cerraba con una postal que sigue vigente y define el alma de Agustín Roca: el orgullo de ver a una juventud que, aun desarrollando sus actividades laborales o profesionales en la vecina Junín, elegía cada tarde regresar a su localidad para criar a sus hijos bajo el cielo cobijante de sus propias raíces.


 

Comentarios

Siglo XIX

Cargando...
Explorar Siglo XIX →

Siglo XX

Cargando...
Explorar Siglo XX →

Siglo XXI

Cargando...
Explorar Siglo XXI →

¿Cuántos visitas tiene el sitio?