El Teatro Español de Junín: El coliseo que nació del esfuerzo colectivo

 


De las funciones de los hermanos Podestá y el cine mudo, a las peleas de boxeo y las asambleas solidarias de Billiken: la fascinante historia de la primera sala teatral juninense nacida del esfuerzo de sus propios vecinos.

En 1902, Junín vio nacer su primera gran sala teatral: el Teatro Español. Conocido frecuentemente en la época bajo la distinguida denominación de "el coliseo", este edificio no solo transformó el paisaje urbano de la ciudad, sino que se convirtió en el epicentro de la vida social, artística y comunitaria durante décadas.

Los cimientos: Sueños, ladrillos y acciones

La construcción del teatro fue una auténtica epopeya comunitaria, impulsada mucho antes de que existieran las leyes laborales modernas. La Sociedad Española de Socorros Mutuos asumió el enorme desafío de levantar una sala de nivel.

El financiamiento se logró gracias a una estrategia que hoy llamaríamos marketing comunitario: la emisión y venta de acciones. Integrantes de la comisión directiva y vecinos comprometidos salieron a recorrer las calles de Junín, comercio por comercio y casa por casa, ofreciendo estos títulos. Hubo vecinos que compraron una o dos acciones, mientras que los comerciantes más prósperos adquirieron paquetes más grandes. Mediante este sistema de aportes, que comenzó a plasmarse formalmente en las escrituras y registros de la época, la comunidad financió peso por peso la fisonomía del teatro, el cual contaba con detalles de vanguardia para la época, como sus característicos portalámparas y una sólida estructura de hierro en el escenario.

Un escenario para todo el pueblo

El Teatro Español destacó por su asombrosa versatilidad. Lejos de limitarse únicamente al drama lírico, la sala se alquilaba y abría para matices muy diversos de la cultura popular y civil:

Deporte y adrenalina: Sus tablas fueron testigo de vibrantes combates de boxeo y desafiantes encuentros de lucha grecorromana.

Negocios y progreso: El espacio se transformaba regularmente en una gran casa de remates, donde se subastaban tierras y quintas de los alrededores, impulsando el crecimiento geográfico de Junín.

Solidaridad infantil: El teatro albergaba los encuentros de los "comités de niños" organizados por la célebre revista Billiken (de Editorial Atlántida). Los chicos de distintas localidades de la zona se reunían allí, portando un carné de membresía, con el fin de organizar acciones solidarias para otros niños necesitados.

Asambleas y política: Fue el punto de reunión obligado para asambleas comunitarias y encuentros de comités de diversas índolesciviles.

Las luces del espectáculo: Del teatro al cine mudo

En el plano estrictamente artístico, el Español se equipó con una gran cantidad de utilería y telones (o "tijeras", como se mencionaba en la época) para recrear desde ambientes palaciegos hasta escenas costumbristas. Por su escenario pasó lo más selecto del espectáculo nacional y extranjero:

"Las crónicas de la época rememoran con orgullo el paso de los legendarios hermanos Podestá —pioneros del teatro rioplatense—, así como de figuras españolas de enorme relieve y compañías de sainetes que hacían delirar a las boleterías."

Con la llegada de la modernidad, el coliseo se convirtió también en una de las primeras salas en exhibir las primeras películas mudas. Estas proyecciones dieron pie a curiosas dinámicas comerciales y artísticas: entre película y película, debido a los intervalos técnicos obligatorios de unos 15 minutos para cambiar los rollos de cinta, la Sociedad Española contrataba a un pianista, a un músico o a un tenor para amenizar la espera de las familias.

Además, el cine trajo consigo el famoso "plán de propaganda". Se proyectaban placas de vidrio fijas con publicidades comerciales de los negocios locales, lo que generaba un ingreso extra muy importante para la Sociedad Española mediante un sistema de porcentajes. Esta publicidad se complementaba con grandes afiches de "picar monos" que se distribuían estratégicamente mediante empresas subcontratadas en todas las estaciones de trenes de la línea ferroviaria, asegurando que cada compañía o película que llegaba al Teatro Español resonara en toda la región.

El Teatro Español de Junín quedó grabado en la memoria colectiva como el monumento de una comunidad que, mediante la unión y las acciones compartidas, supo construir su propio faro cultural.

A través del tiempo

La Sociedad Española de Socorros Mutuos se funda el 25 de noviembre de 1883, en 1889 compran el terreno donde erigirían la sede que se inaugura el 8 de septiembre de 1891 y tenía entrada sobre la calle Lebensohn en ese momento se llamaba San Martín. 

Tras la construcción de una ampliación en 1894 se alquila el inmueble de las actuales Lebensohn y Narbondo (frente al Industrial) al Consejo Escolar y allí comenzó a funcionar la Escuela Primaria 4  Se siguieron haciendo ampliaciones y el 25 de enero de 1902 se inaugura el Teatro Español en Narbondo 34 siendo el primer teatro de Junín. 

El 25 de abril de 1920 en el edificio de Lebensohn y Narbondo comienza a funcionar el Colegio Nacional siendo su rector José Alvarez Rodríguez. En 1934 se hace otra ampliación del edificio a pedido del rector del Colegio y se procede a la demolición del Teatro autorizado por asamblea o sea que ya no estaba funcionando para esa época. Habría dejado de funcionar entre 1930 y 1934

En 1934 se demuele lo que quedaba del Teatro Español para dar lugar a una mayor ampliación del inmueble que albergaba al Colegio Nacional y que después en 1951 fue ocupado por la Escuela Nacional de Comercio hasta los primeros años de la década de 1990

 Artistas y compañías que brillaron en el Teatro Español de la Sociedad Española de Socorros Mutuos:

Cía de Zarzuela de Enrique Cappa, Cía de Zarzuela de E. Ferrari, Cía de Zarzuela de Bartolomé Beltrán, Cía Lírica de Ferruccio Garavaglia, Cía de Zarzuelas Cordero de José Osés, Cía de Zarzuela del Sr. Amunccio, Cía Social Lírico Italiana, Gran Cía de Zarzuela de Enrique Lloret, Lírica del tenor José Subiría; dramaturga asturiana Eva Canel; actuación del gran actor internacional Enrique Borrás; concertista de guitarra español Miguel Llovet; Concertista francesa de Arpa Lea Bach; Concertista de Guitarra Bautista Almirán (profesor de Atahuapa Yupanqui), Junín; Concertista de piano profesor Solderini (Junín);

También pasaron las compañías teatrales: Cía de Gerónimo Podestá; Cía, Luis Rimensú, Cía, Cómico Darmática de Arturo Llerena; Cía Barbat Alonso; Cía. Española Juan Domenche y Carmen Jarque; Cía española de Mariano Galé; Cía. Alejandro Almada; Cía Hermanos Podestá dirigida por José Podestá; Cía teatral Pascual Caballini; Cía teatral Parrilla-Gordillo; Cía Cómico Dramática Ciudad de Buenos Aires de José Paolessa; Cía Española de Paquita Martínez, Cía Teatral Pedro Gómez; Cía teatral de González Pulido (creador del radioteatro Chispazos de tradición) , Cía dramática española Juan Lliri; Cía italiana de Dramas y Comedias Piacentini-Franza, Cía. Española Cómico dramática de Chico de la Peña, Cía de Alta Comedia Karr-Prandi; Cía de Comedias Española de José Romeau; Cía Teatral Angelina Pagano-Francisco Ducasse; Cía Española de Dramas y Comedias de María Diez y Nicolas Carreras

Otras actividades concretadas en el salón-teatro fueron: numerosas veladas bailables, actos escolares en fiestas patrias, actos de promociones, asambleas institucionales, conferencias, remates, cine y espectáculos de lucha libre y boxeo

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