El día en que el taller y el celular se dieron la mano

 


El 4 de febrero de 1994 marca el momento exacto en que una tecnología del futuro (el celular) "cruzaba" en el tiempo con la lucha por salvar una industria del pasado (el taller ferroviario).


El 4 de febrero de 1994 no fue un viernes cualquiera en el calendario de Junín. Si pudiéramos congelar ese instante, veríamos dos imágenes superpuestas que definen quiénes somos: el esfuerzo físico de la industria pesada y la señal invisible de la era digital.

Por un lado, en el corazón de los talleres ferroviarios, el silencio del desguace era interrumpido por el sonido de las máquinas volviendo a encenderse. La Cooperativa de Trabajo Ferroviaria, nacida del dolor del cierre pero alimentada por la dignidad del oficio, entregaba sus primeros trabajos. Era la prueba de que el saber acumulado por generaciones de juninenses no podía borrarse por decreto. Los trabajadores, ahora dueños de su destino, demostraban que Junín seguía siendo "hija del riel", incluso cuando el Estado le soltaba la mano.

Pero mientras en los talleres se olía a grasa y acero, a solo tres mil metros del Golf Club se levantaba una estructura que cambiaría nuestra forma de caminar las calles. La instalación de la primera antena de Unifon (hoy Movistar) marcaba el desembarco de la telefonía celular. En aquel entonces, el celular era un lujo de "ladrillos" pesados, pero esa antena era, en realidad, un faro: anunciaba que la comunicación ya no dependería de un cable de cobre ni de una cabina pública en la esquina.

Febrero de 1990: Manifestaciones de trabajadores y la comunidad en defensa de los talleres ferroviarios y contra la eliminación de servicios de trenes de pasajeros ante la política privatizadora del gobierno del presidente Carlos Menem.

Una ciudad, dos destinos

Ese día, Junín habitó dos mundos. El mundo de la resistencia, personificado en esos operarios que se negaban a ver morir sus talleres (cuatro años después de que 1.500 vecinos hicieran rugir la Estación junto al intendente Abel Miguel), y el mundo de la innovación, que prometía una conectividad sin fronteras.

Hoy, a la distancia, entendemos que no fueron hechos aislados. La misma rebeldía que llevó a los ferroviarios a formar una cooperativa es la que nos permitió, como comunidad, adoptar las nuevas tecnologías para seguir conectados con el país.

El 4 de febrero de 1994 es el recordatorio de que somos una ciudad de oficio y vanguardia. De manos curtidas en el taller y dedos que hoy navegan la red. Una ciudad que, ante el riesgo de quedar desconectada, siempre encuentra la forma de volver a emitir señal.

Celular de la década de 1990


4 de febrero de 1994: El cruce de dos eras en Junín

El Junín que resistía (Ferrocarril)El Junín que nacía (Tecnología)
Hito: La Cooperativa de Trabajo Ferroviaria entrega sus primeros trabajos a Ferrocarriles Argentinos.Hito: Unifon (Movistar) instala la primera antena de telefonía celular cerca del Golf Club.
Modelo: Cooperativismo y autogestión obrera ante el cierre estatal.Modelo: Inversión privada y telecomunicaciones globales.
Símbolo: El mameluco, la grasa y el esfuerzo físico para recuperar los talleres.Símbolo: La antena, el espectro radioeléctrico y la comunicación inalámbrica.
Impacto: Mantener la dignidad del oficio "hijo del riel" en plena crisis.Impacto: El inicio del fin de la dependencia de los cables y las cabinas públicas.

Análisis del "Punto de Inflexión"

Lo que hace especial a esta fecha es que Junín estaba dando dos respuestas distintas al progreso:

  1. La respuesta social: Los trabajadores ferroviarios no se quedaron de brazos cruzados. Al constituirse como Cooperativa, demostraron que el conocimiento técnico acumulado durante décadas en los talleres de Junín era un activo que el país todavía necesitaba. Fue un acto de soberanía laboral.

  2. La respuesta tecnológica: Mientras los talleres luchaban por su nueva forma jurídica, la señal celular "invadía" el aire juninense. Esa primera antena a 3000 metros del Golf Club no solo traía teléfonos "ladrillos" para unos pocos, sino que sembraba la semilla de la transformación digital que hoy define nuestra vida cotidiana.

El contexto de 1990: El rugido de la ciudad

No podemos olvidar que todo esto ocurría apenas cuatro años después de la movilización de 1500 personas encabezada por Abel Miguel. Esa protesta fue el combustible emocional que permitió que, años más tarde, naciera la Cooperativa. Junín no aceptó el cierre como un destino fatal, sino como un desafío para reinventarse.


Comentarios